Remigio Ceballos: Debemos desarrollar una poderosa artillería del pensamiento

“Nuestro suelo sagrado está siendo blanco de una guerra total, sin límites y sin ningún precedente de los tipos de guerra aplicados en todos los ámbitos, es una guerra irrestricta, terrorista, financiera, tecnológica, económica, diplomática, psicológica, mediática y de telecomunicaciones, guerra de sanciones, comercial, de contrabando y mucho más, detrás están mezquinos y perversos intereses de grandes corporaciones que pretenden tutelar el destino soberano de nuestro estado nación, un estado social democrático, de derecho y justicia (…) Sepan los enemigos de la Patria de Bolívar y Chávez que estamos resueltos a ser libres, pase lo que pase y cueste lo cueste”.

Son parte de las reflexiones del A/J general Remigio Ceballos, Jefe del Comando Estratégico Operacional (CEOFANB) , quien analizó el “Dominio de la opinión pública como arma ofensiva contra la fragmentación multidimensional del Estado”, durante el segundo seminario Web realizado por la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), nacida gracias a los acuerdos establecidos en el foro internacional realizado en diciembre de 2019 en Caracas, cuando se aprobó crear una red internacional de comunicación popular, de la que la casa de estudios forma parte.

El seminario fue transmitido por Radio Nacional de Venezuela, Radio Miraflores, Radio del Sur y Telesur y por la red Consejo Nacional e Internacional de la Comunicación Popular (Conaicop) que agrupa cerca de 300 emisoras comunitarias internacionales y nacionales.

“Queremos hacer una universidad diversa, plural, que discuta la comunicación, que es transversal a los grandes temas que ocupan hoy a la humanidad en este momento de pandemia y de convulsiones sociales y políticas”, expresaría Tania Díaz, vicepresidenta de Agitación y Propaganda del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y rectora de la naciente universidad, al introducir la modalidad de formación a distancia.

El alto oficial recordó cuando el Libertador Simón Bolívar dijo en el Congreso de Angostura de 1819: “por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza y por el vicio se nos ha degradado más que por la superstición” y destacó que el engaño ha sido usado generación tras generación por gobiernos imperiales y de extrema derecha como herramienta para imponer un modelo capitalista, excluyente, extractivista, y hoy, más que nunca, a través de los medios y redes sociales se usan las noticias falsas, la posverdad para el control de los pueblos.

Explicó que se mantienen las amenazas contra Venezuela, por lo que hay unidades militares norteamericanas que se preparan para continuar su invasión en Colombia y desde allí invadir a Venezuela, en caso que así lo decidieran.

“Las pretensiones han sido descubiertas en el libro de John Bolton en donde dice que sería muy chévere invadir a Venezuela porque es territorio norteamericano, lo que demuestra su absoluta ignorancia de lo que significa para nosotros la independencia, también subestiman lo que nosotros seríamos capaces de hacer para defender nuestra patria”.
En Colombia hay 7 bases militares norteamericanas cuyo objetivo eventual es almacenar una potencialidad militar para controlar toda Suramérica. Hay 37 buques en El Caribe, incluso con capacidad misilística.

Usando una frase de Jürgen Habermas, filósofo y sociólogo alemán, el general Ceballos analizó como las cosas se perciben distintas según se contemplen. “Nosotros diríamos, según influyan en la mente de nuestra población para que reciban el mensaje de interés de los grupos políticos”.

Según Karl Von Clausewitz, un militar prusiano considerado como uno de los más influyentes historiadores y teóricos de la ciencia militar, el objeto de la guerra está condensado en tres principios: imponer la voluntad del enemigo; disponer como medio la máxima fuerza posible y privar al enemigo de su poder.

“Lo que significa adueñarse del poderío económico del enemigo, destruir a la fuerza armada, capturarla, desmantelarla y ganarse la opinión pública”. Finalmente busca suprimir el estado nación para favorecer los intereses de compañías trasnacionales.
Se necesita, por tanto, poseer un aparato comunicacional que garantice la defensa de la verdad, porque solo con la conciencia de un pueblo es posible vencer todas las mentiras que los medios del enemigo traten de imponer.

El alto oficial definió las “Fake News” como historias falsas que parecen ser noticia, y se difunden para influir sobre la mente de las personas.

Sostiene que el 11 de abril de 2002 se usó una “Fake News” para dar un golpe de Estado en Venezuela, con la falsa noticia de la masacre de Puente Llaguno, cuando los canales privados hicieron un montaje para hacer creer al mundo que el presidente Hugo Chávez había ordenado matar al pueblo que avanzaba hacia el Palacio de Miraflores.

Investigaciones posteriores demostraron que francotiradores y policías golpistas fueron quienes asesinaron a los militantes chavistas que se oponían al golpe.

Un equipo de científicos del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) aseguran que las noticias falsas se extienden mucho más rápido que las verdaderas o reales.

“La falsedad se difunde significativamente más lejos, más rápido, más profunda y más ampliamente que la verdad en todas las categorías de información”, afirman.

Posverdad, que según Noam Chomsky, las personas terminan creyendo en aquello que mejor les satisface sus necesidades básicas, por lo que cuanto más asociada esté una idea con emociones primarias, más poder de arraigo tendrá.

Hay cientos de corporaciones mediáticas cuya misión es lograr el control hegemónico universal. Buscan dominar las mentes e invierten cifras multimillonarias para tratar de que Venezuela se fragmente, bajo un ataque multidimensional, que involucra el uso de las redes sociales tratando de posicionar mentiras sobre lo que sucede en el país.

Cambridge Analytica a través de la violación de la privacidad de los ciudadanos norteamericanos fue contratada por el candidato para la época, Donald Trump, para tratar de ganar las elecciones, e hicieron espionaje en las cuentas de 50 millones de usuarios de Facebook. Recurrieron además a “influencers” con muchos seguidores, logrando conocer la intimidad de potenciales votantes, sus gustos, aversiones, preferencias, lo que fue usado para motivarlos a votar por el candidato republicano.

El general Ceballos explica que AT&T, con su subsidiaria Direct TV, sacrificó un mercado de 2 millones de suscriptores en Venezuela, lo que equivale a casi un tercio de la población. Se buscaba acostumbrar al pueblo a la señal de la trasnacional, por lo que era económico y muy fácil suscribirse al servicio. La audiencia se acostumbró a la cotidianidad del sueño americano y bruscamente se dieron cuenta de que la realidad no coincidía con su zona de confort.

La reciente medida que sacó a la operadora del mercado venezolano trata de romper la posibilidades de que la revolución bolivariana emita sus mensajes a través de ese medio. “Pero nos subestiman y creen que podrán demoralizarnos. Hay una conciencia patria que heredamos de nuestro libertador Simón Bolívar que fue reforzada por el Comandante Supremo Hugo Chávez y eso es lo que nos ha mantenido sólidos, con nuestro pueblo noble”.

El general advierte que el imperialismo requiere para transmitir sus mensajes de dominación un desarrollo tecnológico que implica tener sistemas informáticos, antenas, cables, hardware y software, satélites, desarrollo espacial, y tener el control de los recursos minerales para poder fabricar esta infraestructura es otra de las motivaciones para apoderarse de las naciones que los poseen.

De allí su necesidad de dominar Venezuela y Suramérica, porque desean sus riquezas minerales, lo que justifica además la presencia de las bases militares en Colombia.
En Venezuela hay petróleo, gas, oro, minerales raros, necesarios para fabricar equipos tecnológicos que necesitan sus corporaciones mediáticas.

“Veamos eso en contexto, no es solo llevar el mensaje dominante, colonizador, de la globalización, es apoderarse de los recursos para ese desarrollo tecnológico”.

Para defenderse, los pueblos del mundo pueden recurrir a la resolución 59 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobada en 1946, y al artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), que establece que todo ciudadano tiene derecho al acceso a la información. En Venezuela la Constitución consagra esta garantía.

“Los pueblos de América, del mundo, necesitan tener la verdad en sus manos. No una verdad que los lleve a una preferencia por alcanzar productos y servicios, para enriquecer a las grandes corporaciones, o para que sean influidos para una preferencia política u otra. Necesitamos un aparato comunicacional con gran capacidad para llevar un mensaje a nuestro pueblo que permita cohesión y estimule el amor a la patria. Desde esta Fuerza Armada, llamamos a fortalecer la comunicación veraz y efectiva en la lucha contra el hegemón, contra las grandes potencias que quieran apoderarse de nuestros recursos, contra la colonización. Porque aquí en Venezuela somos libres, soberanos e independientes”.

Finalmente, el general concluyó que los medios tienen que tributar al fortalecimiento de la soberanía, porque son la artillería del pensamiento.

Verónica Díaz/Cuatro F